La Federación española de Comercio de electrodomésticos de España (FECE) y AECOC, la asociación empresarial que agrupa a más de 35.000 compañías de la industria y la distribución han solicitado de forma conjunta a los ministros de Industria y Transición Ecológica, Jordi Hereu y Sara Aagesen, respectivamente, un encuentro “para impulsar un Plan Renove Nacional de Electrodomésticos, con fondos Next Generation o fondos ICO, que permita acelerar la renovación del viejo e ineficiente parque de electrodomésticos en España por otros aparatos de nueva generación, siguiendo la estela de las medidas aplicadas con éxito en el sector del automóvil mediante los planes PIVE y MOVES,” afirman.

“Estos programas –señalan en sus cartas-- demostraron que los incentivos directos a la demanda son una herramienta eficaz para activar el consumo interno, sostener la producción industrial, preservar el empleo y modernizar el parque de bienes duraderos; con un impacto inmediato y medible sobre la actividad económica".

Firmadas por los secretarios generales de ambas organizaciones, Alfredo Gosálvez (FECE) y Carlos Torme (AECOC), con la colaboración de APPLIA (asociación de productores de electrodomésticos), las cartas señalan que “en el ámbito residencial, esta necesidad resulta especialmente relevante. Los hogares son responsables de cerca del 52% del consumo energético total del país y aproximadamente la mitad de este consumo corresponde a los grandes electrodomésticos. Un hogar medio consume en torno a 4.000 kWh anuales, lo que sitúa a estos aparatos entre los principales focos de gasto energético doméstico, un impacto que continúa siendo poco conocido por la mayoría de los consumidores y que condiciona sus decisiones de compra”.

“La sustitución de equipos con más de diez años de antigüedad por nuevos modelos más eficientes permite reducciones muy significativas del consumo. Un frigorífico de nueva generación puede ahorrar hasta un 30% de energía frente a uno antiguo, y en el caso de lavadoras y lavavajillas, además del ahorro eléctrico, se reducen de forma notable otros consumos asociados. Estos avances son el resultado del importante esfuerzo inversor de los fabricantes en I+D, modernización de plantas productivas y mejora de procesos industriales, muchos de ellos ubicados en España,” afirman ambas partes.

“Sin embargo, la actual coyuntura económica lleva a numerosos hogares a priorizar el menor precio de adquisición frente al coste total de uso del electrodoméstico a lo largo de su vida útil, frenando la renovación del parque dirigida a productos de mayor eficiencia y, con ello, el retorno a la inversión industrial. La experiencia reciente de los Planes Renove autonómicos demuestra la elevada eficacia de este tipo de medidas,” comentan desde FECE Y AECOC.

“Comunidades como Aragón, La Rioja, Madrid o Galicia han agotado sus presupuestos en plazos muy reducidos, permitiendo la renovación de miles de electrodomésticos y movilizando millones de euros en ventas en pocas semanas. Estos resultados evidencian que, cuando el incentivo es directo, sencillo y homogéneo, la respuesta del consumidor es inmediata, replicando el efecto observado en su día con los planes PIVE y, más recientemente, con el MOVES,” continúan Federación y Asociación.

“Además de estimular la demanda, estos programas dinamizan el comercio de proximidad, especialmente relevante en zonas rurales y de menor densidad, y refuerzan una cadena de valor industrial y comercial que emplea de forma directa e indirecta a cerca de 70.000 personas y sostiene alrededor de 5.000 establecimientos especializados en todo el territorio nacional,” concluyen.

FECE

Un efecto tractor inmediato

Un programa de ámbito estatal permitiría aportar estabilidad, previsibilidad y escala a la industria, evitando la fragmentación territorial y garantizando igualdad de acceso a los incentivos. Desde el punto de vista económico, un Plan Renove Nacional tendría un efecto tractor inmediato. En un mercado estimado según APPLiA España (asociación de productores de electrodomésticos) que supera los siete millones de unidades anuales, incentivar la sustitución de al menos 400.000 aparatos generaría un impacto significativo sobre la producción, el empleo y la recaudación fiscal, reforzando el tejido industrial nacional y demostrando que se trata de una política de estímulo económico y no de un gasto coyuntural.

Alfredo Gosálvez destaca que “el sector ha demostrado su compromiso con estos objetivos. Iniciativas como la campaña “Más A”, impulsada por FECE, han movilizado a más de 1.000 comercios y han puesto de manifiesto el potencial de la colaboración público-privada para activar la demanda y modernizar el parque de electrodomésticos. Otras organizaciones del ámbito industrial y comercial han expresado igualmente su apoyo a este tipo de medidas, subrayando la necesidad de un marco estatal estable y coordinado".

Por su parte el secretario de AECOC, Carlos Torme destaca que “este tipo de incentivos una herramienta eficaz para activar el consumo interno, sostener la producción industrial, preservar el empleo y modernizar el parque de bienes duraderos, aportando ventajas económicas y medioambientales".

Finalmente, señalan que “FECE y AECOC y con el apoyo de APPLiA España, consideramos que es el momento de actuar y que un Plan Renove Nacional de Electrodomésticos constituye una herramienta eficaz para estimular la producción industrial, fortalecer una industria nacional estratégica, sostener el empleo y dinamizar el mercado interior".