Cuando el termómetro se dispara, el frigorífico pasa a primera línea y se convierte en uno de los electrodomésticos más necesarios del hogar. Las compras más voluminosas, las bebidas que necesitan enfriarse rápidamente y el constante ir y venir de familiares y amigos convierten el verano en la época de mayor exigencia para un aparato que, además, trabaja las 24 horas del día. Ante este escenario, Beko pone el foco en la importancia de contar con equipos diseñados para responder con fiabilidad precisamente cuando más se les exige.
Es en estos meses cuando la fiabilidad deja de ser un atributo técnico para convertirse en algo tangible en el día a día: un frigorífico que se abre decenas de veces al día, que se llena hasta el límite y que debe recuperar una y otra vez su temperatura ideal necesita ofrecer un rendimiento constante para garantizar la correcta conservación de los alimentos.
Los hábitos estivales multiplican el trabajo del frigorífico. Las compras abundantes para evitar desplazamientos, el almacenamiento de bebidas y alimentos para reuniones sociales y el continuo abrir y cerrar de la puerta obligan al aparato a esforzarse más de lo habitual. A ello se suman las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas en Europa: cuanto mayor es la diferencia entre la temperatura ambiente y la del interior, mayor es el esfuerzo necesario para mantener los alimentos en condiciones óptimas.
Más allá del rendimiento del eletrodoméstico, mantener una cadena de frío estable resulta fundamental durante los meses cálidos. Los expertos en seguridad alimentaria recuerdan que una temperatura inestable acelera el deterioro de productos frescos como carnes, pescados, lácteos o platos preparados y favorece la proliferación de bacterias. En verano, cuando los márgenes de seguridad se estrechan, la capacidad del frigorífico para mantener una temperatura constante marca la diferencia.

Así se mide la resistencia de un frigorífico Beko
Consciente de que la fiabilidad se demuestra en el uso más intensivo, Beko diseña sus frigoríficos para ofrecer un rendimiento constante incluso en los periodos de mayor exigencia y lo verifica antes de que lleguen al hogar. En los ensayos realizados en ArçelikLabs, sus laboratorios de referencia, y verificados por entidades independientes, sus frigoríficos superan más de 300.000 ciclos de apertura y cierre de puerta con los compartimentos completamente cargados.
Las pruebas van más allá del sistema de apertura. Las baldas de cristal, por ejemplo, superan ensayos de resistencia de hasta 150 kilogramos, muy por encima de la carga que soportarán en un hogar. Son pruebas pensadas para reproducir —y superar— las condiciones reales de un verano intensivo, de modo que el consumidor tenga la certeza de que el aparato responderá con la misma fiabilidad cuando más lo necesita.
“Cuando hablamos de fiabilidad, hablamos de algo más que del correcto funcionamiento de un electrodoméstico. Hablamos de la confianza que millones de personas depositan en nuestros productos cada día y de nuestra responsabilidad de responder con soluciones duraderas y de calidad, sobre todo en los momentos de mayor exigencia”, señala Manuel Royo, director de marketing de Beko Europe para España.
Coincidiendo con la temporada estival, la compañía ha puesto en marcha una campaña promocional mediante la cual los consumidores que adquieran determinados electrodomésticos podrán beneficiarse de un cashback de hasta 250 euros. Las solicitudes podrán registrarse a través de la web hasta el 10 de agosto de 2026.




