España se encuentra en la lista corta de los países con mayor incidencia en ciberataques de entre los europeos, situándose en la quinta posición según un informe de Microsoft Digital Defense. Casi la totalidad de los ataques están relacionados con la filtración de datos, que permite a los ciberdelincuentes descifrar contraseñas y conseguir así acceder a información sensible con fines económicos.
Este incremento de amenazas digitales convive con un uso cada vez más intensivo y generalizado de smartphones, tablets, relojes inteligentes y dispositivos conectados, que pueden ser vulnerables a accesos no deseados si no se toman las precauciones necesarias.
En este escenario, SPC, marca española de electrónica de consumo, recuerda que proteger nuestros dispositivos es más sencillo de lo que parece y ofrece cinco recomendaciones para disfrutar de la tecnología con mayor seguridad:
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Mantener los dispositivos actualizados: Las actualizaciones no solo añaden funciones nuevas, también incorporan mejoras de seguridad que corrigen vulnerabilidades y ayudan a evitar accesos no deseados. Comprobar si un dispositivo está actualizado es muy sencillo y en la mayoría de smartphones y tablets basta con acceder a los ajustes del sistema y entrar en el apartado de actualización del software para ver si hay alguna versión pendiente.
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Revisar los permisos que otorgamos a las apps en nuestros dispositivos: Con el paso del tiempo, muchas aplicaciones terminan acumulando permisos que no siempre son necesarios para su funcionamiento. Es habitual que algunas apps soliciten acceso a la ubicación, la cámara, el micrófono o la agenda de contactos, incluso cuando no son necesarios para su funcionamiento, exponiendo más información de la que imaginamos.
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Extremar la precaución al conectarse a redes públicas: Las redes abiertas que encontramos en cafeterías, estaciones o centros comerciales no siempre ofrecen las mejores garantías de seguridad para nuestros dispositivos y los datos personales que contienen. Los smartphones y tablets actuales cuentan con una función de detección de redes que avisa a los usuarios cuando hay una red pública abierta, pero esta función no analiza la seguridad de esta.
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Activar las funciones de protección integradas y hacer copias de seguridad: Muchos dispositivos incorporan herramientas de protección que trabajan en segundo plano y ayudan a identificar comportamientos sospechosos, analizar aplicaciones o alertar sobre posibles riesgos, como Google Play Protect.
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Impulsar hábitos de seguridad informática entre niños y personas mayores: La protección digital también implica acompañar a quienes pueden ser más vulnerables a los riesgos informáticos. En el caso de los niños, es vital acompañarlos en el desarrollo de hábitos digitales seguros desde edades tempranas y armarles con la capacidad de identificar información sospechosa, evitar descargas de fuentes no verificadas y, especialmente, no compartir datos personales online.

Ante esta situación, herramientas como la aplicación gratuita SPC Care pueden facilitar enormemente su día a día, ya que permite a familiares y cuidadores gestionar de manera remota ciertos aspectos del dispositivo del usuario mayor como la lista de contactos.
“Proteger nuestros dispositivos no debería ser una tarea compleja. Con unos pocos hábitos incorporados a la rutina digital, cualquier persona puede disfrutar de la tecnología con mayor seguridad y confianza. En SPC creemos que la protección no solo pasa por el propio dispositivo, también por acompañar a quienes más lo necesitan para que puedan relacionarse con la tecnología de una forma sencilla, segura y a su medida”, señala Verónica Catediano, responsable de comunicación de SPC.







