Ahora que Europa empieza un nuevo curso académico, un estudio encargado por Epson revela que al 80% de los profesores y las profesoras de una selección de países de todo el continente expresan preocupación porque la IA esté llegando a las aulas más rápido de lo que los centros educativos pueden gestionar.
Son los y las estudiantes quienes están impulsando esta tendencia: el 76% espera poder usar la IA en su aprendizaje. De ese grupo de estudiantes, el 87% ya usa algún tipo de IA al menos una vez a la semana para las tareas escolares.
A los y las docentes les preocupa cómo se está utilizando el software, y el 68% está de acuerdo en que, cuando su alumnado usa la IA para hacer los deberes, esto tiene un efecto negativo en el aprendizaje.
De hecho, el 81 % de profesores y profesoras dice haber observado que, a veces, sus estudiantes creen que ya no necesitan aprender a escribir correctamente ni a hacer cálculos matemáticos básicos porque la IA puede hacerlo en su lugar. Además, el 72% de la docencia cree que alumnos y alumnas pueden estar sacando notas de manera ilícita gracias a la IA. Y el 88% del profesorado comenta que sus alumnos ven la IA como una forma fácil de hacer las tareas sin tener que pensar por sí mismos.
La noticia llega justo cuando entra en vigor la Ley de IA de la UE (EU AI Act). Esto significa que los centros educativos deben asegurarse de que el personal reciba la formación necesaria en materia de IA para las herramientas de inteligencia artificial que utilicen. En este contexto, el 82% de los profesores manifiesta que le gustaría recibir más formación sobre cómo supervisar el uso de la IA por parte del alumnado, y al 78% le gustaría recibir más formación y orientación sobre cómo pueden usarla en su propio trabajo.

Las personas expertas en la materia aseguran que una forma importante de preparar a los y las estudiantes para un futuro dominado por la IA es ayudarles a desarrollar habilidades propias del ser humano, como la capacidad de adaptación, el pensamiento analítico, la creatividad, el pensamiento crítico, la inteligencia emocional, el liderazgo y la resolución de problemas. Esto se puede conseguir a través del aprendizaje inmersivo, que incluye el uso de la realidad virtual, la realidad aumentada y los proyectores.
Sarah Henkelmann-Hillebrand, experta en tecnología para educación en Epson Europe, comenta: «La IA se está desarrollando a toda velocidad, y los estudiantes esperan poder usarla. Eso significa que hay que gestionarla de forma eficaz, con una gobernanza adecuada, directrices claras y formación específica. Pero también es importante analizar cómo la IA puede mejorar la experiencia de aprendizaje. Al apoyar a estudiantes y profesores para que creen juntos en espacios de aprendizaje inmersivos, usando tecnologías como la proyección junto con la IA, podemos hacer que el aprendizaje sea más atractivo y colaborativo, al tiempo que ayudamos a los estudiantes a desarrollar las habilidades que necesitarán para un futuro dominado por la IA».






