Si los constantes acontecimientos geoestratégicos mundiales, europeos y españoles en este año loco no fueran suficientes, ya tenemos nuestra propia película a nivel nacional con un valioso tiempo perdido ya que llevamos años llenos de noticias negativas para las pequeñas y medianas empresas.

Siempre hemos recomendado hacer análisis D.A.F.O. en las empresas para analizar debidamente las debilidades y fortalezas (de carácter interno) y las amenazas y oportunidades (de carácter externo) pero lo que está pasando en nuestro país sumado a lo que ya viene de Europa y del mundo supone una suma de problemas añadidos casi imposibles de anticipar para las empresas.

Los análisis para las empresas son como los que nos hacemos las personas humanas para chequear nuestra salud general, donde se supone que podemos visualizar y anticipar posibles debilidades o amenazas manteniendo nuestras fortalezas y aprovechando según cada edad nuestras oportunidades, pero nunca puedes contar con determinados hechos provocados por el factor humano y que perjudican gravemente la actividad de la salud personal y empresarial.

Es asombroso como se tiran a la basura los millones de euros por parte de los gobiernos en actividades que nada tienen que ver con la asistencia a la población o a las pequeñas empresas que tienen que trabajar muy duro cada día para su propia supervivencia.

En los últimos 5 años han aumentado considerablemente las subidas de impuestos en España para las personas y las empresas hasta conseguir en la actualidad un récord de ingresos para el estado en impuestos y sin tener el equivalente en una mejora en la economía general y menos todavía para el mundo de las micros, pequeñas y medianas empresas o el ciudadano individual.

Entre esos aumentos de impuestos están las subidas de cotizaciones que hacen que de nada sirvan los aumentos de sueldos ya que por más que subamos el sueldo bruto, el neto no refleja el mismo esfuerzo ya que se come hacienda casi toda la subida y el empleado no mejora su nivel de vida en la misma proporción que sí subió el esfuerzo empresarial.

Las subidas del sueldo mínimo tampoco se hacen midiendo si son posibles para los pequeños negocios por lo que muchos tienen que cerrar ante la imposibilidad de poder sobrevivir. Y así aumentamos el paro y suben los importes destinados a financiar por parte del estado los subsidios de los parados.

En relación con los aumentos de millones de ingresos por parte de hacienda no se corresponden con las mejoras en los servicios básicos como salud, seguridad, educación o apoyos a los autónomos y emprendedores para facilitar la creación de nuevas empresas.

Pero en otros campos parece que sobran millones para regalar con las mal llamadas ayudas (apoyo temporal hasta encontrar un trabajo) que en realidad son regalos ya que se dan sin condición alguna ni plazos y en cuantías mayores a otros que a los propios españoles en muchos casos. Por no hablar de comunidades autónomas privilegiadas por cuestiones políticas que ensanchan las desigualdades entre zonas de España produciendo injusticias muy difíciles de encajar para los que producen y pagan impuestos del resto del país.

José Carrasco

A todo esto hay que añadir los extras que se dan como consecuencias de la mala gestión de nuestro país como los problemas de los comercios del centro de Madrid por la invasión de la puerta del sol o los comercios y empresas de Ceuta por la invasión de nuestro territorio o los taxistas, autobuses o comercios de Sevilla, Córdoba, Málaga y demás ciudades por la nula actividad del AVE tras el último accidente y la falta de ayudas reales para los perjudicados por inundaciones u otros factores como los destrozos de comercios en Barcelona y otras ciudades o los ataques de hackers a supermercados en Europa.

Todos estos extras negativos no se podían anticipar ni prever por las pequeñas empresas por muchos análisis que hagamos porque no son lógicos ni admisibles y es como si tras hacernos las personas análisis de todo tipo se hicieran mal y luego nos diesen la sorpresa de un diagnóstico muy negativo y tardío.

Y por si todo esto fuera poco muchos españoles están normalizando la corrupción política, el saqueo del estado vía impuestos, el vivir de pagas regaladas y las catástrofes ferroviarias, las esperas injustas en la sanidad, tener los peores puestos en la educación europea y mundial (imprescindible para tener futuros emprendedores creativos e innovadores o trabajadores responsables) y muchas más injusticias en seguridad, derechos e imagen de país ante el mundo.

No puede ser que nuestro país fuera un imperio en el que no se ponía el sol a un país en el que ver las noticias sea un foco de estrés, ansiedad e impotencia ante tanta injusticia e inoperancia. Gestionar no es tan difícil, es ser responsable.

Y ahora a todo esto debemos añadir la incertidumbre que suponen las nuevas elecciones generales donde hay dudas razonables de su neutralidad y legalidad y unas dudas que acrecientan el sinvivir de los que producen, que siempre son los mismos, en España los muy pequeños, pequeños y medianos que suponen casi el 99% del tejido empresarial, la mayoría autónomos.

  • La ideología es el vistoso ropaje con el que se disfraza la avaricia.

José Carrasco López

Autor del Libro: Cómo Gestionar para Perdurar

Fundador de Azelera Formación y Fersay Electrónica.